Sabes lo que facturas. ¿Sabes lo que ganas?
En una empresa de servicios, el coste de lo que vendes no te lo pasa ningún proveedor: lo pones tú. Y puesto a ojo, el margen nunca cuadra.
Clave es el ERP que le pone un número a cada intervención, cada contrato y cada proyecto. Para que dejes de llevar el negocio por intuición y empieces a decidir con datos.
Frío · Climatización · Riego · Fotovoltaica · Eléctrica · Maquinaria · SAT · Ofimática
Hecho para quien tiene técnicos en la calle
Climatización
Riego
Fotovoltaica
Instalaciones eléctricas
Reparación de maquinaria
SAT y garantías
Ofimática e impresión
Cada cosa, por separado, funciona. El problema es lo que se queda por el camino.
Tienes técnicos en la calle y avisos que entran por teléfono, por correo y por WhatsApp. Contratos que renovar sin tener claro si ganas o pierdes con ellos. Garantías que vigilar, partes que se quedan en la libreta del técnico y, a fin de mes, una facturación recurrente que sale a mano.
El problema no está en ninguna de esas tareas. Está en lo que se escapa entre una y otra: la hora que no se apuntó, el contrato que se renovó barato, el aviso que se quedó sin cerrar, la pieza que se regaló porque nadie sabía si entraba en garantía. Pequeñas fugas, cada mes, que no aparecen en ningún sitio.
Si te suena alguna de estas frases, esta página es para ti.
Son las ocho que más repiten las empresas de servicios. No las inventamos: las oímos en cada conversación.
«No sé lo que me cuesta de verdad lo que vendo.»
Sin un coste por hora y por técnico, el margen es una sensación, no un dato.
«Tengo contratos de mantenimiento y no sé cuáles pierden dinero.»
Se firman a ciegas; nadie suma lo que cuesta servirlos frente a la cuota.
«Lo que se hizo en la última visita solo lo sabe el técnico.»
Sin rastro de la intervención, no hay historial al que volver, ni forma de defenderte.
«Cuando toca renovar, no tengo con qué defender el precio.»
Si no puedes demostrarle lo que has hecho por él, el cliente aprieta el precio en cada renovación.
«Regalo lo que era facturable y facturo lo que iba con cargo.»
Sin control de garantías y contratos, esa línea se borra enseguida.
«Mis técnicos llevan la información en papel y en WhatsApp.»
La oficina se entera tarde y mal de lo que pasa de verdad en la calle.
«Presupuesto a ojo y veo el margen cuando ya no puedo corregirlo.»
La desviación se descubre al terminar la obra, cuando ya no hay margen de maniobra.
«La facturación recurrente se me escapa.»
Vencimientos que se pasan, cuotas que no salen: dinero que se queda sin facturar.
Palanca principal · Gestión de contratos y servicios
Cada una de esas frases se convierte en un dato que puedes ver, medir y cobrar.
No te damos un módulo más. Te damos el sistema que pone número a lo que hoy gestionas por intuición. Esto es lo que cambia, dolor por dolor:
No sé lo que me cuesta lo que vendo.
Coste por hora y por técnico cargado en cada parte, separado del precio de venta. Ganas el margen real de cada intervención, al cerrarla.
No sé qué contratos pierden dinero.
Cada intervención con cargo a contrato suma su coste real frente a la cuota cobrada. Ves qué contrato es rentable y cuál toca subir al renovar.
Mis intervenciones no dejan rastro.
Partes con equipo, tiempos, piezas, fotos de antes y después, y firma del cliente y del técnico. Ganas un historial que defiende tu trabajo ante cualquier reclamación.
No tengo con qué defender la renovación.
El historial completo del año, volcado en un informe que pones delante del cliente. Renuevas con hechos, no con buena voluntad.
Regalo lo facturable, facturo lo que iba con cargo.
Garantías y coberturas controladas: el sistema sabe qué entra en contrato y qué se factura. Dejas de regalar horas y de cobrar de más.
Mis técnicos van con papel y WhatsApp.
El técnico recibe el aviso, arranca, imputa piezas y horas, hace fotos y cierra desde el móvil. El campo y la oficina trabajan a la vez, no con un día de diferencia.
Veo el margen del proyecto cuando ya acabó.
Presupuestado, ejecutado y desviación, mientras la obra está viva. Corriges cuando todavía puedes ganar dinero.
La facturación recurrente se me escapa.
El sistema propone cada cuota vencida, por cuota o por lecturas, y avisa de cada renovación. Cobras todo lo que tienes que cobrar, a tiempo.
Tres motores que sostienen tu negocio de servicios.
Uno abre la conversación —los contratos— y dos la refuerzan. Juntos, cubren el ciclo entero: del aviso que entra a la factura que sale.
Contratos
Es donde está el ingreso recurrente de una empresa de servicios. Y donde más dinero se escapa cuando se lleva a mano.
- Cuota recurrente y mantenimiento. Periodicidad, revisión de precio y renovación automática, con aviso de cuándo toca facturar.
- Intervenciones con cargo a contrato. No se facturan una a una, pero suman su coste. Sabes cuánto te cuesta servir cada contrato.
- Precios pactados por contrato y equipo. El consumible al precio acordado, las copias a su tarifa. El sistema te lo recuerda al vender.
- Facturación por cuota o por lecturas. Cuota plana, o copias, pago por uso, kilómetros u horas. El modelo que tenga tu negocio.
- Renovación con historial. Todo lo que hiciste durante el año, en un informe para el cliente. La mejor razón para que te renueve.
Partes de servicio y SAT
El día a día de los avisos y las intervenciones, con todo el rastro que un albarán normal no guarda.
- Avisos con la ficha del cliente delante. Sus contratos, sus equipos, su historial. Quien coge el teléfono se adelanta al problema.
- Partes con trazabilidad completa. Equipo, tiempos, piezas, deficiencias, fotos de antes y después, firma del cliente y del técnico.
- Movilidad para el técnico. Recibe el aviso, arranca, imputa, fotografía, pasa el checklist y cierra desde el móvil. Con ruta hasta la dirección.
- Panel único de operaciones. Qué está pendiente, qué está en curso y quién lo está haciendo. En vivo, sin preguntar.
El mismo parte, cerrado a pie de campo
Esto es lo que ve el técnico en su móvil cuando llega al cliente: el parte que tiene asignado, con todo lo que necesita para empezar, imputar y cerrar sin pasar por la oficina.
Proyectos y obras
Para quien además ejecuta instalaciones y pequeñas obras, donde el margen se gana —o se pierde— en la desviación.
- Del presupuesto a la ejecución. Imputa al proyecto materiales, mano de obra y gastos: la furgoneta alquilada, la máquina, todo.
- Presupuestado vs ejecutado vs desviación. Y el beneficio real, calculado mientras el proyecto está vivo, no cuando ya terminó.
- Facturación flexible. Por consumo real o por certificación a precio cerrado, como pide cada cliente o cada administración.
Lo usamos nosotros. Cada día.
En Clave no te vendemos una idea: gestionamos nuestro propio servicio técnico con este mismo ERP. Nuestro soporte registra aquí cada aviso. Nuestros técnicos cierran sus partes desde el móvil. Nuestros contratos de mantenimiento se renuevan con el historial que genera el sistema.
Cuando te enseñamos cómo funciona, no te enseñamos una demo de laboratorio. Te enseñamos cómo trabajamos.
No vas a encontrar aquí logos de clientes que no nos hayan dado permiso para usarlos. Lo que sí puedes ver, en una demo, es el sistema funcionando con nuestro propio servicio dentro.
Facturas tranquilo.
Clave mantiene tu facturación al día con la normativa española, incluida la factura electrónica y los requisitos antifraude que están entrando en vigor. Tu equipo se ocupa del servicio; del cumplimiento se ocupa el sistema.
¿Hablamos de tu servicio técnico?
Treinta minutos. Te enseñamos cómo Clave gestiona contratos, partes y proyectos —con nuestro propio servicio funcionando dentro—. Sin compromiso y sin presentación de diapositivas.
Respondemos en menos de 24 horas laborables.